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Preparados… listos… GDPR! (for dummies)

A pocos meses de que GDPR o “General Data Protection Regulation” arranque de forma oficial, la cruda realidad es que una gran cantidad de empresas todavía no están preparadas o (lo que es peor) desconocen aquello en lo que les afecta.

Y no, aquí no hablamos de algo que se pueda ignorar hasta que venga una multa para empezar a mirarlo, las leyes de protección de datos se han hecho mayores y vienen con mucha fuerza… dispuestas a dar guerra. ¿De verdad piensas que no hay que tomarlas en serio?

A lo largo de este artículo, de forma sencilla, voy a tratar de explicarte lo más importante que debes saber sobre la nueva GDPR, ¿estás listo?

Un poco (muy poco) de historia

Nada menos que cuatro años ha durado la preparación de esta ley que fue aprobada por el Parlamento Europeo el 14 de Abril del 2.016. La fecha oficial de entrada en vigor (esto márcalo en el calendario con rojo) es el 25 de Mayo del 2.018. A partir de esa fecha, aquellas organizaciones que no cumplan con sus requisitos se podrán enfrentar a elevadas multas que se definen como un 4% de la facturación con un máximo de 20 millones.

De forma muy resumida, podemos decir que el (en Español) Reglamento General de Protección de Datos se ha diseñado para unir las características de las diferentes leyes de protección de datos existentes en Europa. El claro objetivo es proteger la privacidad de todos los ciudadanos de la Unión Europea con el mismo nivel de detalle.

De forma muy sencilla, ¿en qué consiste GDPR?

Aunque el texto es largo y complejo, no debes tener miedo o pensar en GDPR como un ogro que viene a poner multas sin más. Al contrario, es una gran oportunidad para concienciar e involucrar a todas las partes de la empresa en una cultura de seguridad que tanta falta hace tanto ahora como (mucho más) en el futuro cercano.

Podemos reducir todo a cuatro sencillas reglas:

1 – La información:

Conoce de forma clara la información que almacenas y el motivo por el que lo haces. También será necesaria la existencia de un responsable de dicha información y unos métodos claros y seguros de almacenamiento.

Se acabó almacenar datos personales que no necesitamos por si en un futuro me hacen falta. Se acabó no saber dónde los tengo o si se cifran de alguna forma. Ahora las respuestas a todo esto deben ser dadas de forma clara por el responsable de la información.

2 – El cifrado:

Cifra, cifra y cifra (es un tema personal, encriptar no me gusta). A estas alturas no nos podemos permitir almacenar información sensible si no está cifrada. No cometas ese error y cifra todo aquello que no quieras que se sepa en el caso de que una hipotética fuga de información ocurra en tu empresa.

3 – La cultura de seguridad:

La seguridad no es algo que se aplica al final de los procesos como una capa de pintura. GDPR nos pide a gritos que se establezca de forma general una cultura de seguridad en todos los niveles de las organizaciones.

Sólo si vamos de la mano con los procesos, procedimientos y controles de seguridad podremos avanzar como compañía en un mundo (cada vez más) lleno de amenazas digitales.

4 – Los incidentes:

Prepárate para caer, te van a atacar, te van a entrar y se va a saber. Olvídate de las multas, puede que la multa sea calderilla frente al destrozo en imagen que te puede hacer una intrusión. ¿Recuerdas el caso de Yahoo con su venta a Horizon en la que el precio de compra bajó 350 millones tras una gran fuga de información? No hace falta que explique qué duele más, si 350 millones de pérdida o 20 millones de multa, ¿verdad?

Además, el nuevo reglamento te va a obligar a comunicar el incidente en un máximo de 72 horas así que se va a saber sí o sí.

Aprovecha la oportunidad y prepara un plan de contingencia y continuidad de negocio. Emplea tus recursos no sólo en prevenir, también en detectar y en corregir.

¿Y al usuario cómo le afecta esto?

Aunque no lo va a notar de forma agresiva, va a notar ligeros cambios destinados a ofrecerle:

  • El derecho a la información y la transparencia.
  • El derecho de acceso y rectificación.
  • El derecho a borrar (‘derecho al olvido’).
  • El derecho a restringir el procesamiento.
  • El derecho a la portabilidad de datos.
  • El derecho a oponerse.

¿Más o menos claro?

Por supuesto, si quieres más detalle, puedes acceder al portal oficial y a cientos de recursos sobre el tema en internet.

Espero haberte ayudado a comprender mejor este gran cambio. Recuerda que, si tienes alguna duda, puedes dejar un comentario y te responderé lo mejor que pueda.

Saludos!

Cristóbal Espinosa

Information Security Officer en Dive.

Ingeniero en Informática, Máster en Seguridad de la Información, CISA, CPTP e ISO 27.001 LA.

He sido galardonado con el premio Microsoft Imagine Cup 2.007 en la categoría Software Design y como Microsoft Active Professional en 2.010. También con el diploma honorífico de la Universidad de Granada y el X premio Granada Joven.

Quiero contar lo que hago en el trabajo, lo que aprendo de los compañeros y cualquier cosa que te pueda ayudar a solucionar ese problema, a mejorar un proceso o a interesarte por la seguridad.

Si quieres saber más o contactar, puedes ver mi perfil en LinkedIn.